EN ELLAS, EL SENTIR POPULAR SOBRESALE EN LA PUESTA EN ESCENA DE LAS IMÁGENES DOLIENTES DEL ACONTECIMIENTO, HOY DÍA UNA TRADICIÓN CULTURAL
Las procesiones de Semana Santa son representaciones de un dolor atávico que involucra a los cristianos.
Aparte de los cuadros escénicos de estos episodios, de una belleza particular en cada localidad que se representan, lo que sobre todo obtienen los asistentes son emociones que se comparten y aportan consuelo psicológico al sufrimiento humano.
No está claro si son más los beneficios religiosos o las vivencias de tantos seres humanos reunidos en un esfuerzo común.
Concepción Fernández Villanueva, profesora titular de Psicología Social de la Universidad Complutense de Madrid, explica que “los beneficios para los creyentes representan una descarga de sentimientos porque la amplifican y desculpabilizan”.
“En el caso de los creyentes, hay unos sentimientos de identificación con el dolor a través de la visión de las imágenes que representan a Jesucristo.
“Transferencia de la mirada” “La transferencia de la mirada”, precisa Fernández Villanueva, “se produce al observar el rostro del sufrimiento de otro”.
Explica que las referencias históricas que han hecho que las procesiones hayan llegado a ser como son hoy en día: “Los medios técnicos de que se disponían antes para desarrollar esos sentimientos de compasión y dolor eran escenificaciones muy dramáticas con componentes reales, acompañados de gritos o de dolor, muy gráficos”.
“Actualmente, a través de los medios de comunicación, se nos permite ver todo el acontecimiento”, dice.
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UNA FORMA DE FOLKLORE
Concepción Fernández Villanueva, profesora titular de Psicología Social de la Universidad Complutense de Madrid, argumenta que “ahora, como podemos oír a alguien cómo llora, ese conjunto de manifestaciones las podemos ver más reales por otros medios, el cine, la televisión... Creo que la Semana Santa, en la actualidad, es una tradición cultural, una forma de folklore, también porque las personas se reúnen con otras personas.
UNA FORMA DE FOLKLORE
Concepción Fernández Villanueva, profesora titular de Psicología Social de la Universidad Complutense de Madrid, argumenta que “ahora, como podemos oír a alguien cómo llora, ese conjunto de manifestaciones las podemos ver más reales por otros medios, el cine, la televisión... Creo que la Semana Santa, en la actualidad, es una tradición cultural, una forma de folklore, también porque las personas se reúnen con otras personas.
Pero más que nada, es un producto cultural que pertenece a nuestra historia y ahora, probablemente, mucho más que antes”.
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