Una compañía fabricante de papas fritas con sede en California, Estados Unidos, se disculpó por una pieza publicitaria protagonizada por el conocido actor Ashton Kutchner, y que fue objeto de críticas por su contenido supuestamente racista.
La pieza fue sacada de YouTube y de Facebook después de recibir una lluvia de críticas.
En un blog corporativo, el fundador de la compañía Popchips asumió "toda la responsabilidad" por el comercial, que dijo "pretendía provocar algunas risas" y no "ofender a nadie".
No hay comentarios:
Publicar un comentario